Preguntas frecuentes
Estas son las preguntas que nos hizo la primera persona que publicó aquí, con las respuestas que le dimos. Si te falta alguna, escríbenos a hola@peludamente.com y la añadimos.
Lo esencial, en tres líneas
- No somos intermediarios. Damos visibilidad y ponemos el sitio donde habláis. El acuerdo es entre vosotros dos.
- No cobramos nada, nunca. Ni comisión, ni porcentaje, ni destacados de pago. No nos beneficiamos de ninguna adopción.
- Aquí no se vende. Publicar un animal para venderlo está prohibido por ley y por nosotros, y se denuncia.
Lo básico
¿Qué es exactamente este tablón?
Un sitio donde protectoras, asociaciones y particulares publican gratis los animales que buscan casa, y donde quien está interesado les escribe directamente.
No hacemos de intermediarios. Damos visibilidad al que publica y ponemos el sitio donde habláis: en cuanto preguntas por un animal se abre la conversación sola, sin que nosotros tengamos que presentaros. Nosotros no decidimos quién se queda a qué animal, no entregamos animales y no somos parte del acuerdo al que lleguéis.
¿Funciona solo en España?
Sí, por ahora solo en España. El tablón está pensado para las normas de aquí y para que las dos partes puedan verse en persona antes de decidir nada, que es lo que hace que una adopción salga bien.
¿Cuánto cuesta publicar?
Nada. Ni por publicar, ni por que salga arriba, ni un porcentaje si el animal encuentra casa. No cobramos comisión y no nos beneficiamos de ninguna adopción, y no está previsto que eso cambie: es lo que nos permite decir que aquí no se vende nada.
¿Hace falta cuenta?
Para mirar el tablón no. Para publicar un animal o para escribirle a quien lo publicó, sí, y hace falta a los dos lados. Es lo que impide que alguien escriba haciéndose pasar por otro, y lo que nos permite vetar a quien se porta mal.
Es la misma cuenta de la tienda de Peludamente: no hay que registrarse dos veces.
Publicar un animal
¿Quién puede publicar?
Protectoras, asociaciones y refugios; particulares que tienen un animal que no pueden atender o han recogido una camada; y quien difunde por una protectora sin estar en ella.
En todos los casos hay que ser mayor de edad y estar en España.
¿Qué necesito tener antes de publicar?
Que el animal esté identificado con microchip y registrado a nombre de quien lo va a entregar. No es un capricho nuestro: el artículo 27.m de la Ley 7/2023 prohíbe entregar en adopción un animal que no esté identificado y registrado previamente a nombre de quien lo transmite.
Si el animal todavía no lo está —una camada recién nacida, un gato que acabas de recoger— publícalo cuando lo esté y dilo en la ficha.
Yo difundo para una protectora que no está aquí. ¿Puedo subir a sus animales?
Sí, y es de hecho para lo que mucha gente lo usa. Publícalo tú, cuenta en la descripción de qué protectora es, y cuando alguien te escriba le pasas el contacto de quien lleva la adopción.
Un consejo que no te cuesta nada: pide a esa protectora o particular que te deje por escrito —vale un correo— que la entrega es una adopción y no una venta, y qué gastos se repercuten. Si un día te cuelan una venta encubierta sin saberlo, ese correo es lo que te separa de estar metido en ello.
¿Cuánto tarda en salir publicado?
Lo revisa una persona antes de que salga. Normalmente son horas; si lo mandas de noche, por la mañana. Te avisamos por correo cuando esté.
¿Puedo retirar la ficha cuando quiera?
Sí. Desde «Seguir el mío» pides que la retiremos o que la marquemos como adoptada, y lo hacemos. Las conversaciones que hubiera abiertas se quedan guardadas para las dos partes.
El dinero
Esta es la parte que más dudas genera, así que va lo más clara posible.
¿Se puede pedir dinero por un animal?
Vender un animal aquí está prohibido, y no solo por nosotros. La Ley 7/2023 prohíbe la comercialización de perros, gatos y hurones fuera de criadores inscritos en el registro correspondiente, y prohíbe la cría por quien no está inscrito.
Cosa distinta son los gastos de adopción: lo que una protectora ya se ha gastado en ese animal —microchip, vacunas, esterilización, desparasitación, pruebas— y repercute a quien lo adopta. Eso no es un precio: es recuperar un gasto que ya está hecho, y es lo normal en cualquier protectora seria.
La diferencia se nota enseguida: unos gastos de adopción se pueden desglosar y justificar con facturas; un precio de venta, no.
Si alguien se molesta por esos gastos, ¿me repercute a mí?
No. Si tú estás difundiendo por una protectora, esas condiciones son entre esa protectora y quien adopta: es ella la que tiene que explicarlas y defenderlas. Tú, igual que nosotros, solo estás ayudando a que el mensaje llegue.
Que a alguien le parezcan caros los gastos de un animal no es motivo de nada. Sí lo es que se descubra que no eran gastos, sino un precio.
¿Peludamente se lleva algo de esto?
Nunca. Ni de los gastos de adopción, ni de las adopciones, ni de las protectoras. El tablón vive dentro de una tienda online y esa es la que paga la fiesta.
Lo decimos aquí porque es lo que da sentido a todo lo demás: nadie que cobre por adopción puede decir con la cara seria que persigue la venta encubierta.
¿Puedo pedir una fianza o un depósito?
No lo recomendamos y aquí no lo respaldamos: una fianza para un animal se parece demasiado a una venta con otro nombre, y es exactamente el tipo de acuerdo que después nadie puede demostrar. Si necesitas asegurarte de que la adopción va en serio, un contrato de adopción y un seguimiento pactado hacen ese trabajo mejor y no dejan dudas.
Moderación, denuncias y vetos
¿Leéis las conversaciones?
Podemos, sí, y conviene que lo sepas antes de escribir: los administradores tenemos acceso a las conversaciones del tablón desde el panel de la tienda.
No las leemos por gusto ni una por una. Se miran cuando algo no cuadra, cuando alguien nos reporta o cuando saltan las palabras que solemos vigilar. Y es lo que nos permite cortar una venta encubierta en cuanto asoma.
Con dos límites que no nos saltamos: si escribimos dentro, sale marcado con nuestro nombre y otro color —nunca hacemos de ninguno de los dos—, y no borramos ni cambiamos lo que habéis escrito vosotros. Si un día hay una reclamación, lo único que vale es lo que se dijo tal y como se dijo.
Y si nos pasamos al WhatsApp, ¿qué?
Entonces se nos escapa. Si intercambiáis teléfonos y la conversación sigue por privado, lo que pase ahí ya no lo vemos ni lo podemos moderar.
Por eso el tablón está montado para que no haga falta: dentro habláis sin dar correo ni teléfono. Si en algún momento os los queréis pasar, es decisión vuestra y está bien — pero a partir de ahí la seguridad la ponéis vosotros.
¿Puedo reportar a alguien aunque no haya hablado con él aquí?
Sí. Escríbenos a hola@peludamente.com y cuéntanoslo aunque la conversación haya sido por otro sitio o te lo haya contado un tercero.
Lo que necesitamos es poder localizar a esa persona si algún día se registra: un nombre, un correo, un teléfono, el enlace a un anuncio suyo o una captura. Sin ningún dato con el que atarlo no podemos hacer gran cosa, aunque te creamos.
¿Qué pasa cuando detectáis una venta encubierta?
Dos cosas. La primera, cortarla: se retira la publicación y se veta el acceso de esa persona a la plataforma. La segunda, denunciarla ante quien corresponda aportando lo que tengamos —conversaciones, fichas, capturas—.
Vender animales fuera de los cauces que permite la ley no es una travesura: es una actividad ilegal y la tratamos como tal.
Me han reportado por error. ¿Puedo recurrir?
Sí, y nos importa que puedas. Si te suspendemos el acceso te decimos por qué, y tienes un correo para contestar y explicar tu versión. Si el motivo era que sin saberlo estabas difundiendo una venta, cuéntanoslo y aporta lo que tengas: la conversación con quien te pasó el animal, el correo donde te decían que era una adopción.
Es justo el motivo por el que insistimos en que lo pidas por escrito antes de publicar por un tercero.
¿Qué NO se puede publicar aquí?
Animales en venta, aunque se disfrace de otra cosa. Camadas de cría. Animales que no son tuyos ni tienes autorización para dar. Animales sin identificar cuando la ley obliga a identificarlos. Especies cuya tenencia esté prohibida o requiera permisos que no tengas.
Y tampoco: anuncios de productos o servicios, ni fichas repetidas del mismo animal para salir más veces.
Tus datos y tu casa
¿Se ve mi teléfono o mi correo?
No. En el tablón solo se ven los nombres, en las dos direcciones. Ni quien publica ve el correo de quien pregunta, ni al revés.
Lo contamos entero en qué hacemos con tus datos.
¿Qué es eso de la «ficha de casa»?
Siete preguntas de un toque sobre dónde y cómo vives —cuántas horas estaría solo el animal, si hay más animales, piso o casa con patio, si es de alquiler—. Se contestan una vez y van con todos los peludos a los que escribas.
Existe porque nos lo pidió una protectora: recibían diez «me interesa» y no sabían nada de ninguna de las diez casas. La lee solo quien publicó el animal al que escribes. No sale en el tablón, no la ven otros adoptantes y no entra en la tienda.
¿Podéis darme los datos de la otra persona?
No. Ni a ti los suyos ni a ella los tuyos. Si en algún momento os los queréis pasar, lo escribís vosotros en la conversación cuando os fiéis — y entonces es una decisión vuestra, que es como tiene que ser.
Esto no es un texto legal revisado. Explica cómo funciona el tablón y lo que dice la ley a día de hoy, escrito en cristiano. Las condiciones completas están en Condiciones de uso y de adopción, y los datos de la empresa en el aviso legal.